Mascaravila | Pedro Bernardo
Mascarávila es un proyecto común con dos objetivos fundamentales: de una parte, el objetivo patrimonial, mediante el cual se pretendía recuperar, consolidar y dar visibilidad a estas tradiciones casi olvidadas, valiosas, del patrimonio etnográfico y cultural abulense, y de otro, convertir estas manifestaciones culturales en aliciente turístico para el visitante.
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PEDRO BERNARDO

Pedro Bernardo. Enclavado en la cara sur de Gredos, en pleno corazón del Valle del Tiétar, se encuentra Pedro Bernardo. Una preciosa villa de origen medieval, que por la disposición de su caserío, asomado al sur, y colgado de la ladera del Risco de La Sierpe, recibe el sobrenombre de “Balcón del Tiétar”. Un lugar mágico rodeado de virgen naturaleza. Entre bosques de pinos, castaños y robles, rodeado de arroyos y gargantas de agua cristalina, ofrece al visitante un entorno mágico y una arquitectura popular por la que es considerado Conjunto Histórico Artístico. Deportes como barranquismo, senderismo, ciclismo; vuelos en parapente y ala-delta son sólo una parte de la oferta de ocio que ofrece Pedro Bernardo. Un lugar donde la historia, las tradiciones y la naturaleza reciben al visitante. Estas propicias condiciones para el disfrute del tiempo libre, junto a la hospitalidad de sus gentes y la excelente oferta de turismo y restauración, lo convierten en parada obligatoria para el viajero.

 

Máscaras. Una de las más ancestrales tradiciones de Pedro Bernardo, enmarcada dentro de las costumbres invernales de la mitad norte peninsular. Los machurreros son unos enigmáticos personajes que cubren su rostro con máscaras de madera y un pañuelo a la cabeza. Visten ropas militares y llevan en su cuerpo un buen número de cencerros, que hacen sonar entre gritos y carreras por las calles del municipio. Armados con una vara de mimbre golpean a los vecinos, y siembran el terror entre los más pequeños. Aunque no se sabe desde cuándo salen por las calles de Pedro Bernardo, sí conocemos que dejaron de salir en las postrimerías de la Guerra Civil. Fueron rescatados del olvido en 2013 por la Asociación Siempreviva.

 

Folklore. En el Valle del Tiétar se funden los corazones de Castilla y Extremadura. Una tierra de encuentros surcada por la trashumancia que hace de la zona un crisol de influencias musicales. La música tradicional de Pedro Bernardo aúna melodías castellanas y aires veratos en las notas de laúdes y bandurrias; las letras están teñidas de romances pastoriles, enramadas y coplas toreras. La Ronda de Pedro Bernardo es la heredera de los cantares serranos de nuestros antepasados y aún hoy encabeza las comitivas nupciales de los cuchareros. Las danzas, en las que se funden los animosos pasos extremeños con los de la más recia Castilla, se iluminan de coloridos bordados de seda y lana y flores de siempreviva. Veratas, toreras y jotas, coplas navideñas, de carnaval y cantos de siega y vendimia son algunas de las piezas de nuestro patrimonio.

 

Delegado local de Pedro Bernardo en la comisión de Mascarávila: Pedro Granado. Asociación Sociocultural Siempreviva.