Mascaravila | Toras
Mascarávila es un proyecto común con dos objetivos fundamentales: de una parte, el objetivo patrimonial, mediante el cual se pretendía recuperar, consolidar y dar visibilidad a estas tradiciones casi olvidadas, valiosas, del patrimonio etnográfico y cultural abulense, y de otro, convertir estas manifestaciones culturales en aliciente turístico para el visitante.
Mascaravila, Mascaras, Festival, Danzas, Avila, Abulenses, Casavieja, Pedro Bernardo, El Fresno, Hoyocasero, Navalacruz, Piedralaves, Navalosa
21527
page-template-default,page,page-id-21527,ajax_fade,page_not_loaded,,select-theme-ver-3.5.2,vertical_menu_enabled,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive

TORAS

Cuándo: San Antón. 16 y 17 de enero.

Dónde: El Fresno, Ávila

 

Antecedentes (1)

 

En la localidad del Fresno, y asociada a la festividad de San Antón, existe una quinta mascarada: la de Las Toras. La tradición estuvo prácticamente desaparecida hasta hace tan sólo algunos años. Tímidamente, este municipio cercano a la ciudad de Ávila volvió a vivir la tradición de Las Toras por San Antón.

 

Actualmente la mascarada se encuentra pendiente de estudio, y se conoce muy poco sobre el pasado de esta costumbre.

 

Fecha de celebración

 

Tiene lugar cada 16 y 17  de enero dentro de las celebraciones en honor a San Antón, patrón de los animales.

 

Personajes:

 

Las Toras son las protagonistas de esta fiesta. Los hombres de la localidad cubren sus cuerpos con harapos y sacos, que colocan sobre el cuerpo y la cabeza dejando dos orificios para sacar los brazos a modo de poncho.  Forran sus piernas con peales y correas que atan desde el tobillo a la rodilla, forrando los pies con harapos rellenos de más telas o papeles.

 

En las manos, una testuz de vaca con sus cuernos amenazantes, con los que amagan y embisten al público asistente.

 

Generalmente cubren las manos con guantes.

 

Los hombres y niños de la localidad tocan los cencerros anunciando el paso de Las Toras.

 

Acción

 

La noche del 16 de enero se prende una hoguera que se mantiene encendida hasta la madrugada.  Mientras, los hombres recorren las calles de la localidad haciendo sonar los cencerros para ahuyentar a los malos espíritus, ánimas a las que espantan con su sonido y por medio del fuego purificador.

La fiesta continúa al día siguiente, y las Toras se dedican a asustar a cuantos encuentran en su camino (especialmente a las mujeres) mientras los jóvenes de menor edad tocan los cencerros, intentando no encontrarse con las toras que les perseguirán si los encuentran. Cada año las toras tienen que confeccionar nuevamente sus vestiduras puesto que, al finalizar la fiesta, los trapos se arrojan al fuego.

 

(1) Informante: Jorge Jiménez Pacho