Toras - Mascaravila
Mascarávila es un proyecto común con dos objetivos fundamentales: de una parte, el objetivo patrimonial, mediante el cual se pretendía recuperar, consolidar y dar visibilidad a estas tradiciones casi olvidadas, valiosas, del patrimonio etnográfico y cultural abulense, y de otro, convertir estas manifestaciones culturales en aliciente turístico para el visitante.
Mascaravila, Mascaras, Festival, Danzas, Avila, Abulenses, Casavieja, Pedro Bernardo, El Fresno, Hoyocasero, Navalacruz, Piedralaves, Navalosa
21527
page-template-default,page,page-id-21527,vcwb,ajax_fade,page_not_loaded,,select-theme-ver-3.5.2,vertical_menu_enabled

TORAS

Cuándo:  San Antón,17 de enero.

Dónde: El Fresno, Ávila.

Informante: Rosa M.ª Gómez Pacho

 

Antecedentes:

Nadie conoce el origen y no se ha encontrado ningún documento antiguo que hable de la tradición; pero los más ancianos del pueblo nos cuentan que ha existido desde siempre, y que cuando ellos eran niños ya se celebraba de forma muy parecida a la actualidad.

Hasta hace relativamente pocos años no existe documentación ni fotografías; las primeras fotos son de 1990 aproximadamente y una noticia en el Diario de Ávila de 1995.

Aunque nadie conoce el origen todos parecen coincidir con que se hace en honor a san Antón, ya que se celebra el día de su festividad y coincidiendo con que San Antón es el patrón de los animales. Incluso se cuenta una historia, aunque no se sabe si real, (si bien tiene muchos visos de serlo) de que la tradición empezó porque un año hubo una peste en la que murieron muchos animales, al morir éstos pidieron a san Antón su intercesión, y le ofrecieron estar tocando “a vísperas” con los cencerros de sus animales muertos, ya que las campanas no podían tocarse de noche si no era por fuego o porque alguien se hubiera perdido y para no alarmar a los vecinos; y a la mañana siguiente visitar al santo disfrazados y con la cornamenta de sus animales muertos.

Fecha de celebración:

La tradición se ha mantenido a lo largo de los tiempos con mayor o menor número de participantes dependiendo de si el 17 de Enero caía o no en fin de semana; y aunque la hoguera no ha dejado de celebrarse ningún año, Las Toras dejaron de salir a las calles desde el año 2010 al 1014 en los que el 17 de enero cayó entre semana; por eso y con objetivo de no perder tan ancestral tradición se acordó entre los jóvenes del pueblo que a partir de entonces se celebrará el fin de semana más próximo a San Antón.

Personajes:

Las Toras son unos seres cuya misión principal es asustar y “acornar”, todo ello intentando no ser reconocidos por nadie.

Su indumentaria consta de un saco de arpillera que se pone por encima de la cabeza y tronco, en el que se hacen unos cortes en los lados para sacar los brazos; las piernas van cubiertas con sacos de papel sujetos con cuerdas, y unos cuernos de vaca que llevan en las manos, con los que “acuernan” a la gente y que, a veces, se colocan sobre la cabeza. Además de esto, también pueden llevar distintos complementos como harapos, batas, camisas… que darán el toque distinto a cada Tora.

Las Toras recorren las calles del pueblo en silencio, si hablar, comunicándose por gestos, para que nadie les reconozca.

Con este motivo de no ser reconocidos Las Toras se cubren todo lo que pueden, llevando incluso guantes para que nadie les reconozca las manos; intentan cambiar la manera de caminar; a veces, si alguien les reconoce se cambian las batas o camisas entre ellos; e incluso comentan los mayores del pueblo que ellos se metían paja entre la ropa para parecer más gordos.

Acción:

La víspera de san Antón, día 16 de enero, por la tarde, Las Toras recorren las calles del pueblo, asustando a todas las mozas y niños que se encuentran a su paso. Mientras, se escucha a lo lejos el sonido de los cencerros, que otro grupo de gente hace retumbar recorriendo también las calles.

Esa misma noche en la plaza del pueblo se enciende una gran hoguera que se mantendrá ardiendo toda la noche, alrededor de la cual se congregarán los jóvenes de la localidad para pasar un buen rato al calor del fuego en esa fría noche de enero. Desde esa hoguera y durante toda la noche se harán rondas tocando los cencerros por las calles; escuchándose el sonido de los cencerros desde muy lejos, alejándose y acercándose, en el silencio de la noche.

 

Y el día de San Antón, 17 de enero, Las Toras y los cencerros vuelven a pasear por las calles de El Fresno, generando el pánico en los más miedosos y las risas en los más valientes.